martes, 3 de enero de 2017
Capítulo 1 - Cómo conocí al psicópata
Recuerdo que era junio, y una amiga me contó que el hermano de su compañero de trabajo vivía en mi ciudad, se acababa de mudar y no conocía a nadie. El hermano le pasó a mi amiga el teléfono de este chico, al que bautizaremos como Manolo, y mi amiga me lo dio a mí.
Pasaron unos días y la verdad, no me acuerdo de si yo le mandé un mensaje a Manolo, Manolo a mí, o me llamó él; el caso es que la segunda vez que hablé con él (esta vez lo llamé yo) quedamos en un punto cualquiera de la ciudad y nos fuimos de copas por las discotecas. La forma en que quedamos fue curiosa: yo no había salido ese sábado porque no me apetecía, y lo llamé para ver qué hacía, si había salido... No había salido, estaba viendo el mismo programa de tele que yo, y me animó a salir a la una de la noche.
Las primeras dos veces que hablé con él por teléfono antes de quedar fueron extrañas a la vez que gratificantes, porque me dio la sensación de que era una de estas personas que se pone nerviosa y no sabe qué decir, y no para de hablar (cosa que me pasa a mí también). La primera vez que hablamos estuvimos más de una hora charlando. Él hablaba sin parar y a veces se atascaba, lo cual me parecía gracioso, aunque también le daba un toque de locura. Según le contó el hermano a mi amiga, Manolo era un chico tímido que salía poco de casa, no sé si por el hecho de ser nuevo en la ciudad o por ser de esas personas que no les gusta salir a los bares. Yo entendí que era algo así como el hermano tontito de la familia que se pasa el día encerrado (en todas las familias hay alguno).
Es importante también que describa físicamente a Manolo: era un chico no más alto que yo (bajito), delgadísimo y rubio; una persona enclenque, en zapatillas de deporte y con ropa oscura. Siempre solía ir con ropa oscura.
Aquel sábado estuvimos hablando tranquilamente, me pareció un chico simpático, y luego nos unimos a mis amigos. Esa noche hizo un comentario sobre una amiga mía: "No sabía que tías buenas como ella vivieran en mi barrio". No le di importancia, pensé que me tomaba por una colega, y además iba un poco cargado de alcohol. No le he dado importancia hasta ahora claro, ahora que sé cómo las gastan estos individuos. Esa noche me envió un mensaje en inglés que decía que estaba muy guapa mirando hacia atrás...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario