La República de Malta se encuentra entre Sicilia y el norte de África, cerca de Túnez y Libia. Tiene tres islas habitadas: Malta, Gozo y Comino.
He llegado hace poco de la isla de Malta, donde me he alojado en Sliema. Desde el momento en que el avión aterriza empieza la odisea del calor y el transporte.
El aeropuerto es muy pequeño, y nada más aterrizar fuimos a la oficina de turismo que está en la sala de llegadas. Allí una mujer que sonreía nos dio mapas de distintas ciudades sin explicarnos nada.
Luego nos tocó sacar el billete del autobús. Un chico muy borde y antipático nos vendió los billetes pero sin ganas, y tuvimos que sonsacarle de dónde salía el autobús, horario, etc.
Una vez en el andén toca esperar media hora mínimo, con unos 30 grados con su correspondiente humedad debajo de un toldo portátil que han tenido la delicadeza de poner para que no te dé una insolación antes de llegar al hotel. Después del caos de turistas y locales que se forma allí y de mucho esperar llega el autobús, estilo bus urbano de cualquier ciudad de España, y te da una vuelta por el hospital y por veinte mil pueblos más en los que la gente sube y baja.
Tengo que decir que los autobuses típicos de Malta han sido cambiados hace poco por estos nuevos de la empresa Arriva, y ni siquiera los malteses se enteran de dónde tienen que subir o bajar. De hecho, la gente sube y baja del autobús cada dos por tres.
Después de subir al autobús sin saber dónde bajar, y entre el bullicio de la gente, preguntamos a un viejo que nos indicó la parada más cercana al hotel. Andar con el equipaje y calor después de algo más de dos horas de avión y lo que conlleva llegar a Barajas, no es agradable.
Llegamos al hotel y la habitación no estaba lista, a pesar de que eran las 14.30 del mediodía. Tuvimos que esperar hasta las 15.00 para poder entrar a la habitación. El hotel que cogimos está bastante bien, con tres piscinas, zona de spa, gimnasio, sauna... Un cuatro estrellas que esperábamos peor ya que habíamos leído en internet que la calidad de las estrellas no se corresponde con la de nuestro país.
El primer día hicimos poco: comer, bañarnos en la piscina, conocer un poco la zona y salir por la noche.
El segundo día fuimos a ver The Blue Grotto, que es un conjunto de grutas y cuevas donde puedes ir viendo el agua de distintos colores. Se encuentra cerca del pueblo de Zurrieq, al sur de Malta. Desde Sliema se tarda una media hora según el "Google Maps", ya que la distancia es de 15 kilómetros, y tardamos dos horas en llegar. Tuvimos que coger un autobús en La Valletta, cambiar en el aeropuerto para coger otro con su correspondiente espera de casi una hora, etc. Es increíble que no tengan más frecuencia estos autobuses, o que den tantas vueltas. Al final la sensación que tienes es que has estado en una isla tres veces más grande que Ibiza, en vez de la mitad, y que has hecho el imbécil perdiendo el poco tiempo que tienes.
Después de un viajecito por las cuevas (que por cierto no son nada del otro mundo) en una barca mierdera por el módico precio de 7€ (me parece caro teniendo en cuenta el país que es) y un baño, te sobra tiempo para ir a ver otros tres pueblos más, pero una vez más nos encontramos con el problema del autobús: largas esperas para hacer viajes que en coche serían de 10 minutos...
Cogimos un autobús que nos llevaba a Rabat y Mdina. En Rabat no vimos nada debido al cansancio que teníamos (ya la vimos desde el autobús), y Mdina es una preciosa ciudad medieval amurallada desde la que se pueden ver unas maravillosas vistas de los alrededores.
Desde Rabat volvimos a La Valletta (unos 13 km) y tardamos media hora o más teniendo en cuenta que el autobús paró poco para subir y bajar gente. Dio sus correspondientes vueltas, eso sí. Las carreteras tampoco es que estén en muy buen estado.
El tercer día fuimos a La Valletta, que es la capital de Malta. Muy bonita también, aunque me gustó menos que Mdina. Está más deteriorada y sucia. Deberían cuidar un poco más todo el patrimonio que tienen tan bonito, ya que daba pena ver el fuerte de San Elmo, medio derruido y con hierbajos por todos sitios.