miércoles, 30 de julio de 2008

Yo también soy intolerante

No soporto a la gente que no puede aceptar otro punto de vista, otra cultura, o lo que sea, que no puede decir pues mira sí, es otra opción pero no la elijo porque no va con mi forma de ver las cosas y no me gusta. Así que sí señores, no tolero la intolerancia, y esto podría discutirlo hasta quedarme dormida, que noooooooooo, que los demás hacen las cosas porque a ellos les parece que ¡¡¡están bien así!!! Si es su cultura, lo que han aprendido en casa, o sus ideales hacer algo, pues ¡respétalo leches! Igual lo que no aguanto es el poco respecto que tiene la gente hacia los demás cuando expresan una opinión (incluyéndome a mí claro), que se te tiran al cuello (espero que nadie me acose, aunque ya me gustaría a mí), y no te dejan ni hablar. Tenemos que convivir todos en el mismo planeta, así que...... tontería que insistas, no nos entenderemos por los siglos de los siglos, amén.

miércoles, 23 de julio de 2008

Extraños en un tren





Hoy he visto otra película de uno de mis directores favoritos: Hitchcock. Aunque me encantan sus películas hay muchas que no he visto, cosa que me da rabia, pero en fin, que se le va a hacer. Ésta película es una de ellas.

Extraños en un tren (para el que no la haya visto) va de un tenista famoso y un desconocido que se encuentran en un tren. El tenista, que se llama Guy Haines, va a ver a su ex-mujer para pedirle el divorcio, y Bruno Anthony, el desconocido del tren, lo reconoce y le propone que mate a su padre y él matará a su ex-mujer. Por supuesto el tenista no accede, se olvida de aquel hombre del tren y sigue con sus cosas, pero Bruno mata a su ex-mujer y ahí empieza el enredo.

La verdad, no me ha parecido una película tan genial como la describían, me esperaba mucho más, ya que la trama está demasiado forzada y la forma en que se van descubriendo los acontecimientos es poco creíble para el espectador, perdiendo el “factor sorpresa” que suelen tener otras películas de Hitchcock.

Eso sí, mantiene todos sus tópicos y sus elementos típicos, como por ejemplo el cargo de conciencia, el falso culpable, el contraste apariencia / realidad, la acción trepidante, el suspense, uso de la cámara, etc.

Me gustó mucho más Vértigo. Escribiré algo sobre ella también.