Pues sí, esto es una cosa que me pregunto todos los días: ¿quién cojones dirige mi barca, que tan mal va?
Está claro que alguien me la está ladeando, cambiándole el destino que yo quiero que lleve, yendo a la deriva.
Y es que el que crea que el destino no existe, y que somos nosotros los que guiamos nuestros pasos en esta vida absurda y sin sentido, pues no está en lo cierto: mi barca va para donde quiere y le da la real gana. Puede ser que sea yo la que falla, y que no sea capaz de controlar el timón, aunque hay veces que el timón desaparece y se escapa de mis manos.
Y la gente pensará: mentira, cada uno dirige su vida, y todo es consecuencia de tus actos... Pues no lo sé... Pero creo que a veces esto no es cien por cien así. Existen hechos que pueden cambiar la vida de una persona, darle la vuelta completamente, o puede que te cambie tanto que tengas que empezar de nuevo, que vuelvas a nacer.
¿Quién controla que te atropelle un coche? ¿Que tu avión se estrelle? ¿Que te caiga una pared cuando caminas por la calle? ¿Tener un accidente que te deje en una silla de ruedas? ¿Paralizado? Uuuuuu, ¡qué miedo! ¿Acaso el que dirige el timón lo gira para encaminar su barca a la desgracia?
Tampoco es plan ponerse a pensar en todas las cosas malas que te pueden pasar, se puede pensar en cosas positivas: que te toque el gordo de la lotería (esto es a lo que aspira la mayoría de la gente), encontrar gente que merezca la pena y con la que dé gusto estar en este mundo (sólo una persona puede cambiar la vida de otra), tener hijos... Y esto, ¿cómo lo planeas? ¿Cómo lo controlas? ¿Para dónde hay que mover el timón? (lo de los hijos lo sé...jeje). Pero vamos, que es muy jodido. Si alguien tiene respuesta a mis rayaduras mentales, por favor que me la comunique ¡urgentemente!
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